Donde están los profesionales del medio ambiente de Andalucía   El Colegio Profesional | El ambientólogo | Las Ciencias Ambientales    

Si crees que la crisis del agua no puede ir a peor, espera a que los acuíferos se hayan secado

Los acuíferos nos proporcionan agua dulce procedente de lagos que se secan, ríos y embalses. Estamos secando estos ocultos acuíferos, generalmente no renovable agua subterránea a un ritmo insostenible en el oeste de Estados Unidos y en varias regiones secas a nivel mundial, que amenazan con nuestro futuro.

Estamos en nuestro mejor momento cuando podemos ver una amenaza por delante. Si la lluvia deriva en inundaciones, un enemigo se precipita hacia nosotros, o una salida de al autopista aparece justo antes de un atasco de tráfico, vemos la situación que se avecina y respondemos.

No somos tan hábiles cuando amenazas – o fuentes amenazadas – son invisibles. Algunos tenemos problemas asimilando por qué las emisiones del carbono invisibles están cambiando la química de la atmósfera y calentando el planeta. Porque la superficie del mar es todo lo que vemos, es difícil entender que hemos pescado la mayoría de los grandes peces del océano, lo que disminuye una fuente importante de alimentos. Ninguna de estas crisis son visibles – fuera de nuestra vista, fuera de nuestra mente – por lo que es difícil concienciarse y responder. La desaparición de las aguas subterráneas es otra crisis invisible para nosotros.

El agua subterránea viene de los acuíferos y sólo la podemos ver cuando emerge en manantiales y pozos. En Estados Unidos nos acogemos a este oculto y descendente suministro de agua para satisfacer la mitad de nuestras necesidades, y debido a que la sequía disminuye el agua en lagos, ríos, embalses, nos apoyamos cada vez más en el agua subterránea. Algunos acuíferos más superficiales recargan agua de la superficie, pero los más profundos contienen agua encerrada en la tierra debido a cambios en la geología miles o millones de años atrás. Estos últimos no pueden recargarse normalmente, y una vez que esta “agua fósil” ha desaparecido, es para siempre, cambiando potencialmente como y donde podemos vivir o cultivar comida, entre otros.

 

Ver publicación completa.

 

Fuente: news.nationalgeographic.com